Aprende a equilibrar reservas que vienen de las OTAs y reservas directas para proteger tus ganancias, recuperar el control y profesionalizar tu operación con un motor de reservas y channel manager.

Booking y Airbnb me traen huéspedes, pero me frustra que yo pongo el hotel y el esfuerzo, y el margen se lo come la comisión.
El problema empieza cuando se vuelven tu única fuente de reservas. Ahí aparece un “jefe invisible” que decide por ti: cuánto margen te queda, cómo se muestra tu alojamiento y qué reglas pesan más, que usualmente, si no se le presta atención, suelen ser las de la plataforma).
La buena noticia: no se trata de pelear con las OTAs. Se trata de equilibrarlas para que trabajen a tu favor… y no al revés.
Señales de que estás dependiendo demasiado de las OTAs
Si te identificas con 2 o más de estas frases, vale la pena revisar tu estrategia:
“Casi todas mis reservas llegan por Booking o Airbnb.”
“Siento que las comisiones me comen el margen.”
“No tengo control real sobre condiciones, cobros o políticas.”
“Me preocupa que un cambio en la plataforma baje mi visibilidad.”
“No tengo un canal directo sólido (web + motor de reservas).”
Depender solo de OTAs es como construir en terreno alquilado: puedes tener un hotel espectacular, pero la plataforma siempre tiene la última palabra.
Cada pérdida duele. Y se acumula.
¿Cuánto estás perdiendo por no cobrar a tiempo? Haz el cálculo:
2 cancelaciones inesperadas por mes
Promedio de $100 por noche
En 6 meses: $1,200 en pérdidas directas
Y eso sin contar el desgaste emocional, la frustración, el tiempo invertido.
¿Cuánto te cuesta realmente esa dependencia?
Hagamos un ejemplo sencillo:
Comisión promedio: 15%–20%
20 noches al mes a $100 = $2,000
Comisión estimada: hasta $400/mes = $4,800/año
Y eso sin contar otros “costos invisibles” que afectan tu rentabilidad: ajustes de visibilidad, descuentos exigidos para “competir”, condiciones que no controlas del todo y el hecho de que no construyes una base propia de huéspedes.
La estrategia inteligente: equilibrar OTAs + canal directo (y proteger tu margen)
La meta no es “salir de las OTAs”. Esta es una vitrina clave para mostrar tu alojamiento con alcances que tus esfuerzos individuales no darían a basto. La meta es que las OTAs sean adquisición y tu canal directo sea control y rentabilidad.
1) Activa tu canal directo con una experiencia de reserva clara
Tu canal directo no es “tener una web”. Es poder recibir reservas sin fricción, con disponibilidad real y confirmación inmediata.
Con una herramienta como Hotel Link puedes centralizar piezas clave como:
Motor de reservas para tu sitio web
Promociones y códigos
Venta de extras (desayuno, tours, upgrades)
Reglas y condiciones definidas por ti
2) Usa las OTAs para que te descubran… y tu canal directo para que te elijan la próxima vez
Las OTAs son una vitrina mundial. Perfecto. Pero si el huésped ya vivió una buena experiencia contigo, lo ideal es que la próxima reserva sea más directa y más simple.
Acciones prácticas (sin complicarte):
Al check-out, entrega una tarjeta o QR: “Reserva directo y accede a beneficios”.
Crea un incentivo no necesariamente en precio: upgrade sujeto a disponibilidad, late check-out, welcome drink, estacionamiento, etc.
Pide permiso para contacto (WhatsApp o correo) y mantén una comunicación básica (novedades, temporada, paquetes).
3) Diseña tu estrategia por canal sin improvisar (y sin meterte en problemas)
En vez de “subirle X% a todo”, piensa así:
OTAs: funcionan como canal de adquisición (pagas por visibilidad/venta).
Canal directo: debe ser el canal donde controlas condiciones y mejoras margen con extras, paquetes y fidelización.
4) No pongas todos los huevos en la misma canasta
Si hoy dependes de 1 o 2 OTAs, cualquier cambio te golpea. Lo inteligente es diversificar:
Mantén presencia en OTAs clave (visibilidad)
Abre un canal directo sólido (control)
Conecta nuevos canales si tienen sentido para tu tipo de hotel
Y sobre todo: gestiona todo desde una sola base para no perderte en el caos
Con un channel manager, evitas estar actualizando tarifas/disponibilidad “a mano” y reduces el riesgo de errores.
¿Qué ganas cuando tu canal directo existe de verdad?
Más control de tus políticas, cobros y condiciones
Mejor margen (porque no todo depende de una comisión)
Contacto directo con el huésped (y posibilidad de fidelización)
Menos estrés operativo y menos improvisación
Una operación más profesional: inventario sincronizado, reservas ordenadas, decisiones más claras
¿Sabías qué?
Muchos hoteleros no pierden dinero solo por comisiones: lo pierden por tiempo y errores manuales (tarifas desactualizadas, disponibilidad mal sincronizada, mensajes duplicados).
Ahorrar incluso varias horas a la semana en gestión de reservas puede devolverte algo más valioso que el dinero: claridad para decidir y tiempo para mejorar la experiencia del huésped.
Las OTAs no son el enemigo… pero tampoco deberían ser tu jefe. Si equilibras visibilidad (OTAs) con control (canal directo), dejas de “trabajar para la plataforma” y empiezas a construir un sistema más rentable y sostenible para tu hotel.
¿Quieres recuperar control sin dejar de vender en OTAs?
Agenda una asesoría y te mostramos cómo montar un canal directo funcional (web + motor de reservas + sincronización) para profesionalizar tu operación con Hotel Link.


